por

Los museos en tiempos de la COVID-19

# , ,
Photo by Patrick Robert Doyle on Unsplash

Leemos en Twitter que se estima que por el impacto de la COVID-19 un tercio de los museos estadounidenses no volverán a abrir las puertas. Por otro lado, el ICOM prevé que serán uno de cada diez museos en todo el mundo los que tendrán que cerrar. Albert Sierra hizo un hilo en el que se preguntaba cuál sería el impacto en museos y monumentos de Cataluña y del resto del estado. En estos momentos parece que en Europa la danza epidemiológica relaja el confinamiento y los museos volverán a abrir paulatinamente. Pero…

¿En qué estado llegan los museos a esta situación? ¿Qué reflexiones del confinamiento no hay que olvidar? ¿Cuál puede ser el impacto de la COVID-19 en los museos? ¿ Y más allá del 2020 cuál es el horizonte?

Muchas preguntas acechan a los museos y a sus equipos en tiempos de pandemias, algunas no tienen respuesta aún. Desde Teknecultura queremos abordar estas cuestiones a partir de una serie de tres artículos que pueden dar algunas pistas:

  • El día que todo se detuvo
  • La curva de recuperación de los públicos de museos
  • Más allá del 2020, cuando la estrategia digital será imprescindible

El día que todo se detuvo

El punto de partida de cada organización en el momento que aparece el virus es clave para poder analizar el impacto ¿Cómo eran los museos el día que se paró todo?

 “Esta situación nos confronta con nuestras debilidades: equipos pequeños, licitaciones ajustadas, poca capacidad para producir programación. Las empresas y los autónomos que dependen de nosotros están colgando de un hilo”

Mireia Rosich (directora de la Biblioteca Museu Victor Balaguer de Vilanova i la Geltrú) en El Punt Avui

El ecosistema museístico en España lo conforman una inmensa mayoría de organizaciones medianas y pequeñas diseminadas por todo el territorio con una mínima estructura que no llega a las 10 personas, en el mejor de los casos. Estos museos son principalmente de titularidad municipal, pero también los hay de privados y de la iglesia. Los titulares se hacen cargo de los elevados costes estructurales, mientras buena parte de la actividad se financia a través de subvenciones de otras administraciones. Muchos de estos equipamientos generan un buen número de actividades y son agentes culturales activos en sus respectivas comunidades.

En el otro extremo del ecosistema encontramos pocos y concentrados museos y monumentos ubicados en las grandes ciudades (Madrid, Barcelona, ​​Valencia, Bilbao, Málaga, etc.), tanto de titularidad pública como privada, así como los grandes museos públicos. Estas organizaciones cuentan con plantillas amplias y basan una parte de su actividad en la capacidad de atracción del turismo y / o en la programación de exposiciones “mediáticas”.

El ecosistema museístico lo conforman una inmensa mayoría de organizaciones medianas y pequeñas diseminadas por todo el territorio y unos pocos y concentrados museos y monumentos ubicados en las grandes ciudades con plantillas amplias y una fuerte capacidad de atracción basada en el turismo y / o en la programación mediática”

El ecosistema museístico en Cataluña nos sirve de ejemplo para ver una clara concentración de museos con un presupuesto humilde y plantillas reducidas (color azul situados en la parte inferior izquierda del gráfico). En cambio, en la parte derecha y superior del gráfico encontramos los museos con mayor presupuesto y plantilla, la mayoría ubicados en Barcelona (color verde).

El ejemplo del sistema museístico catalán nos muestra claramente que las consecuencias y las recetas de recuperación serán diferentes en cada tipo de museo y los responsables políticos harán bien en no mezclarlos y situar estrategias diferenciadas para cada caso.

A diferencia de los museos americanos, la financiación pública de la mayoría de museos catalanes y del resto del estado permitirá que sus presupuestos y plantillas no se vean afectados a corto plazo. Al menos mientras no se produzcan recortes y las convocatorias de subvenciones continúen la tendencia de los últimos años.

“El impacto y las recetas de recuperación serán diferentes en cada tipo de museo y los responsables políticos harán bien en no mezclarlos y situar estrategias diferenciadas para cada caso”.

Sin embargo el confinamiento también está provocando pérdidas a los grandes museos y highlihgts europeos de entre 100.000 € y 600.000 € semanales. Museos que sí basan una parte importante del presupuesto en ingresos de taquilla.

El Museo del Prado reporta unas pérdidas de un millón de euros cada 15 días, en el Reina Sofía algo más de medio millón de euros al mes – y esto porque el 67% de las visitas son gratuitas -, mientras que la Thyssen habla de un millón al mes. En la Fundación Miró se habrán perdido 1,3 millones en estos tres primeros meses y 1,6 en el Picasso. En el MNAC se calcula que a finales de año habrán dejado de ingresar 2 millones de euros y 1,5 en el MACBA

La Vanguardia

La cuestión es que una parte nada despreciable de los ingresos de muchos monumentos y museos proviene del visitante turista. Hay que tener en cuenta que la caída del turismo extranjero por las restricciones de movilidad y la poca demanda se alargará , como mínimo, hasta la distribución de la vacuna a escala global. Esta circunstancia tendrá consecuencias muy claras en estos museos que deberán reorientar sus estructuras y actividades en la captación y fidelización de la comunidad cercana.

A nivel general, podríamos añadir que los últimos años los museos han potenciado y han ampliado su función social, de entre todos el ámbito educativo es el más evidente y con más peso. Se ha intentado materializar la idea de Wagensberg de que el museo puede ser una herramienta para el cambio individual y, por lo tanto, por el cambio social. Sin embargo el crecimiento de la función social en los museos se ha sumado a las de conservación e investigación. Además, la optimización de estas funciones, así como la imposibilidad de aumentar las plantillas, ha supuesto una ampliación de las externalizaciones que ha revertido en un tejido de empresas y profesionales especializados (documentación y restauración, investigación, actividades didácticas y educativas, atención al público, diseño, montaje y transporte de exposiciones, etc.). Estos profesionales también son un eje indispensable de las organizaciones museísticas y lo deberán ser también en el futuro.

Las afectaciones de ERTE en las plantillas se está produciendo en museos privados (…) el 71% de los museos declara que han suspendido de forma temporal las concesiones a empresas

El último mes se han iniciado diferentes encuestas a profesionales del sector para que transmitan su percepción y datos sobre el estado de sus equipamientos y así valorar los primeros impactos del confinamiento. De momento sólo disponemos de los resultados de la encuesta que ha efectuado la Generalitat de Catalunya a las direcciones de los museos catalanes. La encuesta cuenta con un universo de 99 museos y 11 equipamientos patrimoniales y destacaríamos los siguientes aspectos:

  • Las afectaciones de ERTE en las plantillas se está produciendo en museos privados que basan parte de su sostenibilidad en el income diario. Hasta siete museos (todos ellos privados) declaran haber efectuado un ERTE. Aquí podríamos sumar otras instituciones culturales que no han respondido la encuesta y que están más directamente relacionadas con la afluencia turística, como la Sagrada Familia o La Pedrera.
  • El 71% de los museos declara que han suspendido de forma temporal las concesiones a empresas. Este hecho se ha trasladado concretamente en la suspensión y paralización de servicios educativos (38%), pero también los servicios de limpieza (31%), atención al público (19%), y seguridad privada (15%).

Otro efecto evidente ha sido la paralización de toda actividad presencial y la reprogramación o suspensión hasta nueva orden. Una consecuencia inmediata, pero también futura, es la restricción de movimiento y cierre de fronteras que hace replantear la producción de exposiciones a partir de la cesión de objetos de otras partes del mundo. Y como decíamos el retorno de los visitantes será lento y hasta que no llegue una vacuna la demanda cultural y el turismo difícilmente volverán a los niveles anteriores a la pandemia, pero eso es objeto de análisis en el siguiente artículo.

La COVID -19 no ha hecho más que poner los museos frente al espejo, cada uno con sus virtudes y defectos. Desde este punto de partida cada uno debe acelerar el cambio adaptando las estrategias y las decisiones clave a su condición actual y sobretodo a la visión de lo quiere ser en el futuro

Pepe Serra, director del MNAC, comentaba en El País que la pandemia acelerará los procesos, pero que no hacía falta un virus que los museos se pongan a pensar. Y es verdad, el sector hace tiempo que de forma colectiva reflexiona y planifica el “nuevo museo”. Como decíamos al inicio, la COVID-19 no ha hecho más que poner a las organizaciones frente al espejo, cada una con sus virtudes y defectos. Y es desde este punto de partida que cada museo debe acelerar el cambio adaptando las estrategias y las decisiones clave a su condición actual y sobretodo a la visión de lo quiere ser en el futuro.

Otros artículos recomendados:


La magnitud de la tragedia II

Actualizamos la serie de artículos dedicados a dibujar el rango de escenarios posibles de recuperación para la cultura en vivo… Leer más

Llegó la hora de tomar decisiones

¡Gestores de la cultura! ¡Ha llegado nuestra hora! La salida de la crisis actual será larga y sujeta a amenazas… Leer más

La aceptación del duelo

¿Cuando volveremos a la normalidad? Esta es la pregunta del momento. Es la pregunta que como expertos en datos del… Leer más